Jennie Dador - Congreso (Fotos: Ideeleradio - Andina)
Jennie Dador - Congreso (Fotos: Ideeleradio - Andina)

 

Su metro cuadrado

Ideeleradio.- Hay una desconexión entre el Congreso de la República y el resto del país, advirtió Jennie Dador, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), al considerar que el Parlamento no está leyendo los procesos de la sociedad, de los movimientos juveniles, de las demandas de los trabajadores o del tema de los pueblos indígenas.

“Allí hay como varias miradas también. Quizás nuestros representantes y esta llamada ‘defensa de sus fueros parlamentarios’ es como que estuvieran pertrechados en realidad en el Parlamento. O sea, estar en el Parlamento no es que se está ahí por estar ahí”, manifestó en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“Ese ‘defender mi fuero parlamentario’ es como decir este es mi metro cuadrado y no te metas. Y hay una desconexión entre esa casita que se llama Parlamento y el resto del país. [A] estas señoras y señores es como para llamarlos y decirles ‘aló, aló, planeta tierra’”, agregó.

Puro y duro ejercicio del poder

Advirtió, además, que el Poder Legislativo no está mirando los procesos sociales y que lo que hacen los parlamentarios “es puro y duro ejercicio del poder”. Subrayó que los canales de transmisión están rotos.

“Entonces, no hay lectura de los procesos que se están dando en la sociedad, tanto en términos de los movimientos juveniles, de los movimientos ciudadanos, de las demandas de los trabajadores, el tema de los pueblos indígenas y sus demandas por tierras”, aseveró.

“O sea, no hay una lectura de lo que está pasando allí, es puro y duro ejercicio del poder, y como [si dijeran] entre nosotros que somos los iguales podemos en realidad preservar esto y hacer lo que nosotros entendemos y creemos qué es lo que se necesita. Es [como si pensaran] yo ejerzo el poder desde donde yo lo miro, como yo lo miro y lo entiendo. Los canales de transmisión están rotos ahí”, apuntó.

Un conservadurismo extremo

La secretaria ejecutiva de la CNDDHH cuestionó, en otro momento, que haya miradas totalizantes y autoritarias, así como un conservadurismo extremo desde algunos sectores que podrían implicar un retroceso en tema de derechos.

“Esto que mencionas como un ejemplo [lo que pasa en la Comisión de Educación] o lo que hemos estado hablando nada camina solo. Estas miradas totalizantes, autoritarias vienen también con este conservadurismo extremo y que, además, pretende subvertir los avances en el campo de los derechos, en general, de la ciudadanía, y ahí están obviamente también los derechos de las mujeres o de los colectivos de lesbianas, gays y personas trans”, manifestó.

“Y, entonces, es como que todas estas personas que nos hemos movido y hemos avanzado en derechos desde estos grupos [conservadores] es visto como un peligro, y entonces la idea [de ellos] es regresar a un orden anterior y ese orden anterior obviamente pasa porque el campesino no tenga voz, no se pronuncie en un pacto social, quiere decir también que las mujeres deben regresar al encierro doméstico, quiere decir también el no reconocimiento de la igualdad y la no enseñanza de la igualdad desde la escuela”, refirió.

Sentido contrario

Dador Tozzini lamentó, en otro momento, que haya presidentes de las comisiones del Congreso que tienen un sentido contrario a los derechos fundamentales, que son los que impulsa la CNDDHH.

“Entonces, sí hay una apuesta [desde la CNDDHH] por mover toda esta agenda, y lamentamos que los representantes que tenemos en las comisiones del Congreso sean justamente personas que están liderando estas comisiones las que tienen un sentido contrario, porque tú puedes tener opiniones contrarias, pero además [son posiciones] totalmente contrarias a los derechos”, señaló.

“Una cosa es que tu opinión pueda ser tal o cual, pero el reconocimiento de esos derechos o la posibilidad de plantear retrocesos en esos derechos sí es extremadamente peligroso o tener que vivir cinco años y decir que nos vamos a resignar que nada va a avanzar no vamos a poder avanzar hacia ningún derecho”, puntualizó.

Interconectar agendas

Mencionó, finalmente, que la CNDDHH, como red de redes que agrupa a diversas organizaciones a nivel nacional, tiene la potencialidad y la capacidad para hacer un trabajo interno de potenciar e interconectar todas sus agendas, en el marco del sistema de derechos humanos.

“Entonces, no es posible decir solo vamos a avanzar en términos de libertades y no en derechos económicos, sociales y culturales, o solo vamos a reconocer derechos para este grupo, pero que las mujeres se sigan quedando allí o que las personas trans no tienen derechos. O sea, sí hay una apuesta [de la CNDDHH] para trabajar y avanzar en todos estos derechos, para avanzar también en el reconocimiento de los marcos normativos internacionales que no hemos logrado todavía como país que se ratifique, como Escazú, como el Convenio 190 de la OIT, el tema de identidad de género”, afirmó.

“En un país tan deficitario como el nuestro a veces pensamos cuando miramos los derechos humanos que ya hemos llegado y son el techo y son la aspiración máxima, pero en realidad es al revés. Nuestros derechos humanos son el piso mínimo sobre el cual como ciudadanas y ciudadanas tenemos que estar paradas. El estándar es que parto de acá para allá. Lo que quiero decir es que nada impide a nuestro Estado que nos reconozca mayores derechos que aquellos que están en los pactos y tratados internacionales. Nada le impide, todo favorece”, agregó.

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