Pedro Castillo - Dina Boluarte (Fotos: Presidencia)
Pedro Castillo - Dina Boluarte (Fotos: Presidencia)

 

Se pusieron de costado

Ideeleradio.– Los gobiernos de Pedro Castillo y Dina Boluarte no defendieron la reforma universitaria, y tampoco propusieron alguna manera de fortalecerla, dijo el exministro de Educación, Ricardo Cuenca, tras considerar que el Congreso tuvo como aliado al Ejecutivo en esta contrarreforma.

“La gran diferencia es que ahora, este Congreso —en donde los intereses continuaban tratando de interrumpir el proceso de reforma— tuvo un enorme aliado que fueron los gobiernos de Pedro Castillo y Dina Boluarte, que desde su gran continuidad no defendieron la reforma, pero tampoco propusieron alguna manera de fortalecerla”, declaró en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“En el mejor de los casos o en el peor de los casos, según quieran mirarlo, [estos gobiernos] se pusieron de costado frente a lo que sucede y en algunas causas efectivamente impulsaron que este proceso de contrarreforma pase”, acotó.

Cuenca Pareja advirtió, en ese sentido, que esta actitud del Poder Ejecutivo es uno de los dos elementos a considerar en el avance de la contrarreforma. Detalló que uno de los factores iniciales fue el “asedio permanente” contra la Ley Universitaria, como la demanda de inconstitucionalidad que presentaron 47 congresistas en el 2014.

“Entonces, en cualquiera de los casos es una expresión de cómo la reforma universitaria terminó y de cómo esta contrarreforma entra con tanta fuerza, gracias a dos elementos. El primero es que los asedios han estado de forma permanente desde que se aprobó la ley. A los pocos meses, se presentó una demanda de inconstitucionalidad a la ley en el 2014, que luego el Tribunal Constitucional declara improcedente y la ley continúa. A los dos meses de empezar”, subrayó.

Gobierno de Pedro Castillo

El exministro se refirió, del mismo modo, a las observaciones que presentó el entonces presidente Pedro Castillo, en mayo del 2022, contra la autógrafa de ley que debilitaba a la Superintendencia Nacional de Educación Superior (Sunedu) y afectaba la reforma universitaria. Cuestionó que en este caso el Poder Ejecutivo no haya aplicado una estrategia política para reforzar su punto de vista ante el Parlamento.

“En la época de Castillo observaron la ley, pero todos que hemos estado en el gobierno —en algún gobierno —sabemos que si el Ejecutivo observa una ley y no hay una estrategia para que eso no vaya a votarse por insistencia es un saludo a la bandera haber observado la ley”, argumentó.

“La observación tiene que venir acompañado con un fuerte sustento técnico y una gran estrategia política que permita que no se llegue a una votación por insistencia, porque lo más probable es que vuelva a ganar. Sobre todo, en leyes que tienen votos muy pegados, muy discutidos, hay que sentarse a hablar, pero como además en el país, Congreso y Ejecutivo han renunciado a hacer política, la cosa se pone mucho más complicada para nosotros”, precisó.

Cantidad de títulos y grados

En otro momento, se refirió a la publicación que hizo la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) sobre la lista de las 10 universidades del Perú con mayor cantidad de títulos y grados registrados entre el 2019 y el 2023, dentro de las cuales se menciona a tres universidades no licenciadas.

“Creo que ese tuit de la ex-Sunedu claramente muestra o una enorme desinformación de lo que están haciendo, un enorme vacío político, cosa que ya es bastante grave, o peor aún un nivel de desinterés absoluto por su trabajo que es regular la calidad, las condiciones básicas de la calidad”, manifestó.

“En cualquiera de los casos, en el benevolente —por decirlo de alguna manera— es que no saben lo que están mostrando es que no tienen la capacidad para poder conducir el proceso. Y en el otro —que es el más grave— lo que sucede es que, efectivamente, no hay ningún interés por el bien público, por el problema público, por el objetivo común, sino poder decirles: miren, hago lo que quiero porque de ese momento tengo la sartén por el mango”, añadió.

La contrarreforma

Lamentó que haya existido una alianza y una estrategia de trabajo muy bien diseñada por parte de quienes tenían claros intereses particulares a la hora de plantear la contrarreforma universitaria.

“Entonces, la estrategia fue muy armada por dos razones. Una primera es que, desde el primer momento, en julio del 2021 en adelante la reforma universitaria fue golpeándose poco a poco, con cosas que probablemente eran menos visibles que la Sunedu, pero que terminaban debilitando el corazón de la reforma: bachilleratos automáticos, extensiones de grados para poder enseñar en las universidades a los docentes con la maestría”, explicó.

“Luego viene, por supuesto, el fuerte [golpe] que es el cambio de la composición del Consejo Directivo de Sunedu. Entonces, no es que acaben con la ley, la van transformando en sus propios intereses. No es que se lleven la Sunedu, la transforman desde adentro. Y pasó lo que lamentablemente pasó”, relató.

Reforma mal hecha

Estimó, finalmente, que lo que podría venirse es el relajamiento de las condiciones básicas de calidad para que las universidades que no lograron licenciarse previamente puedan presentarse ahora y obtener esa acreditación. Indicó que lo que tenemos ahora es “una nueva reforma mal hecha y mal intencionada”.

“Entonces, eso, apoyado con el Congreso y con algunas bancadas que encuentran en esto una oportunidad para quedar bien con parte de la población, terminan finalmente configurando esta situación, en la que la reforma universitaria acabó y ahora tenemos una nueva reforma —creo yo— mal hecha y mal intencionada”, declaró.

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