Patricia Paniagua - Valentín Paniagua (Fotos: Ideeleradio)
Patricia Paniagua - Valentín Paniagua (Fotos: Ideeleradio)

 

La transparencia

Ideeleradio.- El fujimorismo no le perdona al expresidente Valentín Paniagua que sea un referente político y que los haya enfrentado con firmeza, pues el gobierno de transición hizo el esfuerzo de desmontar el aparato que la dictadura tenía montado en el Estado, sostuvo la politóloga Patricia Paniagua.

Fue al cuestionar la decisión del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (MinjusDH) de cambiar el nombre de la sala de reuniones que llevaba el nombre del exmandatario Valentín Paniagua Corazao por el del expresidente del Congreso, Carlos Torres y Torres Lara.

“Entonces, partiendo de allí, yo creo que no solo no le perdonan el hecho de que haya actuado con firmeza para enfrentarlos y para hacer el esfuerzo de desmontar el aparato que tenían montado en el Estado, un aparato servil a la corrupción y que hiciera el esfuerzo de que la integridad pública volviera a ser la norma”, refirió en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“[En la transición se hizo un esfuerzo para] que la transparencia fuera ese ejercicio constante de quienes están en el poder para rendirle cuentas a la ciudadanía, y de instaurar, de algún modo, una nueva forma de entender la política, después del régimen dictatorial en el que habíamos vivido durante una década”, anotó.

Valentín Paniagua (Foto: Ideeleradio)
Valentín Paniagua (Foto: Ideeleradio)

La dictadura criminal

La hija del expresidente Valentín Paniagua subrayó, en ese sentido, que no debemos olvidar que Paniagua Corazao se enfrentó con firmeza a la dictadura criminal y al régimen corrupto en el que se cometieron actos de vulneración de derechos humanos.

“Creo que no solamente se trata de lo que hizo [Valentín Paniagua], en su momento, de lo que significó dar con firmeza a una mafia, porque llamemos a las cosas por su nombre. Ahora probablemente muchos con la distancia del tiempo hayan olvidado lo que significó el fujimorismo y el nivel de podredumbre en el que un régimen de la naturaleza del fujimorismo cayó, y todo lo que se reveló una vez que aparecieron los vladivideos y cómo se desencadenó su caída”, expuso.

“Entonces, no olvidemos que hablamos de un régimen corrupto y de un régimen también que, finalmente, su líder fue sentenciado por crímenes de lesa humanidad, del mismo modo su exasesor y muchos de los que han sido identificados como cómplices de esta dictadura criminal”, puntualizó.

Esperanza y confianza

La politóloga enfatizó, del mismo modo, que no se le perdona a Valentín Paniagua haber llevado adelante un gobierno que le permitió a la población guardar la esperanza de que podía cambiar la situación del país. Advirtió que hay sectores que quieren que “la ciudadanía se resigne a quienes hoy están en la política”.

“Ese cambio, ese giro que significó la transición en su momento y que devolvió esperanza, confianza y que, sin duda, durante esos meses permitió a la ciudadanía, de algún modo, guardar la esperanza de que podía cambiar la situación del país de un redireccionamiento”, indicó.

“Eso es algo que no se le perdona, pero tampoco se le perdona el hecho de que pudiera ser un referente para este momento en el que vivimos, porque pensemos que hay un paralelismo entre lo que significó el 2000, una caída que parecía imposible de que fuera mayor, un punto crítico, de que no había al parecer como salir, que es más o menos como nos sentimos ahora los peruanos y las peruanas”, añadió.

Más en Ideeleradio

Ver video