Liz Meléndez López (Foto: Ideeleradio)
Liz Meléndez López (Foto: Ideeleradio)

Declaraciones desagradables

Ideeleradio.- La actitud que está mostrando el Estado en torno a Condorcanqui (Amazonas) responde a un patrón de indolencia, sobre todo frente a lo que pasa en las comunidades rurales y amazónicas, y con las personas más vulnerables, sostuvo Liz Meléndez, directora ejecutiva del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán.

Fue al rechazar las declaraciones del titular de Educación, Morgan Quero, y de la ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Ángela Hernández, en torno a los centenares de casos de violencia sexual que se han denunciado en dicha provincia amazónica.

“Las declaraciones de las autoridades, que han sido no solo profundamente desagradables, sino indolentes, dan cuenta de ese Estado indolente. O sea, lo que hemos tenido es un ejemplo de lo que realmente pasa en la realidad. No es que estas autoridades o esa manifestación o esa expresión de desinterés o de relativización de la violencia sea una situación aislada, todo lo contrario”, opinó en diálogo con Ideeleradio.

“[Esto] responde a un patrón dentro del Estado de indolencia, sobre todo frente a lo que pasa en las comunidades rurales, en las comunidades amazónicas, con las personas más vulnerables y con las personas más pobres a las que mantienen en una situación de exclusión y no les importa realmente la situación en la que estén”, agregó.

Debieron ser separados

Meléndez López remarcó, del mismo modo, que ambos ministros de Estado deberían haber sido separados del cargo, tras las declaraciones públicas que emitieron sobre la situación en Condorcanqui. Recordó que el rol de los titulares del Minedu y del MIMP es el de dirigir las políticas del Estado en materia de educación y género, respectivamente.

“El problema no solamente es la indolencia, sino también esa indolencia se traduce fundamentalmente en ausencia del Estado, ausencia de las instituciones, ausencia de las instituciones a donde denunciar, ausencia de instituciones que promueven la prevención, la protección o que garanticen la protección”, manifestó.

“Contra eso es contra lo que tenemos que, efectivamente, luchar. Es indignante que ambos ministros que ya debieron ser separados del cargo hayan tenido estas afirmaciones, que lejos de dar una muestra de preocupación y de su rol, porque finalmente ellos como ministros tienen un rol, que es un rol de dirigir las políticas del Estado en materia de educación y en materia de género, de derechos de las mujeres”, puntualizó.

Racismo y discriminación

La directora ejecutiva del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán sostuvo que la situación de las niñas y mujeres awajún es “una realidad que el Estado ha invisibilizado y sobre la cual le ha dado la espalda durante muchos”. Remarcó que es indignante que exista racismo y discriminación de género.

“Son muchas las veces que se ha mencionado la realidad en la violencia sexual en las zonas amazónicas, en donde el Estado es fundamentalmente ausente, y creo que la inacción, la indiferencia, porque ya ni siquiera es tolerancia a la violencia, sino básicamente indiferencia frente a la violencia y la inacción, hablan de una indolencia estatal marcada fundamentalmente por el racismo”, declaró.

“Creo que el racismo y la discriminación de género son dos elementos que en el caso de las mujeres y niñas awajún se interceptan para profundizar la situación de exclusión y de olvido que se tiene. Creo que es indignante y que no es un problema que no haya sido conocido por el Estado. Es un problema que ya se ha reportado muchas veces frente al Estado y que vienen tomando acciones recién cuando esto se hace nuevamente un escándalo, pero más público y más mediático y compromete a altas autoridades”, precisó.

Más en Ideeleradio

Ver video