Eloy Espinosa-Saldaña - Congreso (Foto: Parlamento)
Eloy Espinosa-Saldaña - Congreso (Foto: Parlamento)

 

Los tiempos nos ganan

Ideeleradio.- No hay mucho tiempo si el Congreso de la República busca aprobar una reforma constitucional que plantea la eliminación del voto de confianza para nuevos gabinetes, sostuvo el magistrado del Tribunal Constitucional, Eloy Espinosa–Saldaña, tras considerar que no es fácil que el Parlamento logre una votación calificada

Fue al ser consultado por el anuncio del presidente del Congreso, Manuel Merino, quien adelantó que su bancada, Acción Popular, presentará un proyecto de reforma constitucional para suprimir la cuestión de confianza que el Parlamento le otorga a un Gabinete Ministerial que entra en funciones.

“Para resolver eso, lo que se necesita es una reforma constitucional y ahí sí creo que los tiempos nos ganan porque para poder cambiar la Constitución existen dos maneras: una, que en una legislatura se plantee una votación calificada de dos tercios, o sea 87 congresistas y, después, se someta a referéndum; o que en dos legislaturas se de esa votación calificada dos veces”, explicó en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“Entonces, no hay mucho tiempo y vemos que [en] este Congreso no es fácil que se ponga de acuerdo para una votación calificada. ¿Está como una posibilidad técnica? Sí. Yo no sé qué tanta viabilidad tenga. No sé qué tanto compromiso hay entre la gente que lo propone para a su movilizar a gente, hacer dos votaciones o una votación y referéndum, que requiere una serie de condiciones y requisitos”, anotó.

El magistrado recordó que fue la Constitución de 1993 la que incorpora el tema del voto de confianza. Mencionó que la iniciativa anunciada sería volver a la tradición anterior, señalada en la Constitución del año 1979.

“[¿Qué le parece la propuesta de Acción Popular de eliminar el voto de confianza?] En realidad, tiene sus bemoles y tiene sus ventajas. Es la Constitución de 1993 la que introduce esta situación. Lo que antes había en la Constitución de 1979 era que los nuevos ministros elegidos por el presidente de la República con acuerdo del presidente del Consejo de Ministros iban e informaban, el Congreso se enteraba, y si el Congreso tenía alguna crítica con algún ministro, lo interpelaban y censuraban”, subrayó.

Agenda complicada

En otro momento, Espinosa-Saldaña Barrera sostuvo que se debe tomar en cuenta que habrá un contexto diferente en el Congreso antes y después de abril 2021. Mencionó que una vez realizada las elecciones, la ciudadanía piensa más en el Congreso que entra que el que sale.

Recordó que el Poder Legislativo tiene una agenda complicada ya que tiene hasta el mes de septiembre para terminar de delinear todas las leyes electorales. Apuntó que no darían los tiempos para discutir una reforma constitucional debido a que el Parlamento tiene en agenda temas más urgentes como la reforma electoral y la aprobación del Presupuesto General de la República.

“Hay otro elemento que hay que tomar en cuenta, el Congreso tiene hasta el mes de setiembre, que es ahorita, para terminar de delinear todas las leyes electorales, y después de setiembre tiene que discutir el presupuesto que en este momento con todos los problemas económicos que ha habido a través de la pandemia va a ser muy difícil de configurar. No va ser un trabajo fácil. […] Ahí el Congreso tiene agenda muy complicada”, manifestó.

Estimó que ya en su calidad de como profesor universitario, que “parece que los tiempos y las prioridades no dan”.

“Yo creo que tiene el Congreso encargos muy urgentes, el presupuesto y las leyes electorales son muy urgentes y con eso va a estar cubierto buena parte de la legislatura lo poco que le queda. Y ponerse a plantear reformas constitucionales y más aún la posibilidad de un referéndum con una pandemia, con los índices que están, me parece que hay cosas que en la práctica van a ser muy difíciles de manejar por más entusiastas que sean los congresistas”, acotó.

Más en Ideeleradio

Ver video

Comments

comments