Carlos Reyna - Ideeleradio
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Polarización social es real

Ideeleradio.- Lo que hay hasta ahora es una polarización discursiva, pero eso no quiere decir que sea irreal del todo, sostuvo el analista Carlos Reyna, al recordar que congresistas del oficialismo y oposición han sabido coincidir muchas veces en sus votaciones en temas sustantivos.

“Esta polarización social que tenemos en el país es real, y quizás sea la polarización social más gravitante sobre lo que viene ocurriendo y puede ocurrir en el país. Como decía, se ha expresado, incluso, electoralmente, ya reiteradas veces”, manifestó en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“Ahora, que esto [la polarización social] haya asumido ahora de parte de las voces formales de ambos bloques, es decir aquellos que tienen representación política, congresistas, y que es la constitucionalización o judicialización del pleito, en cierto modo es también una especie de confesión de que políticamente esa polarización no es tan intensa realmente”, agregó.

Problemas sin encarar

El sociólogo advirtió, además, que esta polarización discursiva y este “empate entre ambos polos” no están permitiendo que se encaren realmente los problemas más cruciales y delicados del país.

“Y que, además, lo voceros formales, políticos, congresistas de ambos polos muchas veces en sus votaciones han solido coincidir en materias sustantivas. Entonces, eso es una especie, efectivamente, de polarización discursiva”, refirió.

“Efectivamente, lo que hemos venido teniendo hasta ahora es una polarización discursiva, pero eso no quiere decir de que sea irreal del todo. […] El efecto más grave de este empate entre ambos sectores, entre ambos polos, lo que está causando es que los que lo representan en el Congreso, incluso en otras en otros espacios, pueda encarar realmente los problemas más cruciales y delicados que enfrenta el Perú”, lamentó.

Cuestión de confianza

El analista dijo, en ese sentido, que tiene la impresión de que, si se hubiera debatido y votado la cuestión de confianza anunciada por el presidente del Consejo de Ministros, Aníbal Torres, el Congreso de la República no la habría negado, por el enorme temor de ser disuelto.

“Entonces, hay un temita aquí que tiene que ver con la propuesta o el planteamiento de la cuestión de confianza por parte del premier. ¿Qué pasaría en la votación en el Congreso si es que esto hubiera sido aceptado por el presidente del Congreso y se hubiera llegado a tratar esto como una efectiva cuestión de confianza, es decir, a votar si se acepta o se rechaza la cuestión de confianza? En el caso de que se rechazara, eso hubiera implicado que se vote por la censura del Gabinete”, declaró.

“¿Cómo hubieran votado en el Congreso? Yo tengo la impresión de que no se hubiera producido realmente la negativa. Sí [le hubieran dado la cuestión de confianza], justamente por el enorme temor de ser disuelto que tiene esta derecha opositora, la derecha vacadora. Quizás no todos se hubieran puesto en ese plano de no negarla, pero sí un número como para no negar la cuestión de confianza”, manifestó.

Las marchas

Al referirse a las marchas “Reacciona Perú” y “Toma de Lima”, Reyna Izaguirre estimó que la diferencia en volumen no ha sido muy grande. Consideró que ambas movilizaciones fueron una “demostración de fuerzas” entre los bloques opuestos.

“Bueno, me parece que les ha ido algo parecido a los dos. Primero, la diferencia en volumen no ha sido muy grande. Quizás un poquito más la de la primera, pero, igual, no son dimensiones que incidan en lo que va pasando. Me parece que es un poquito el ritual de la demostración de fuerzas, y que seguramente las cosas que han venido pasando van a seguir discurriendo como venía”, mencionó.

El sociólogo señaló, también, que fue notoria la diferencia en la composición demográfica y social de ambas manifestaciones, y estimó que ello es una pequeña muestra de lo ocurrido en los resultados de varios procesos electorales.

“No lo son [grandes sus movilizaciones] aunque también había ahí una cosa que saltó a la vista, ya sabíamos que ocurría eso, pero esta vez fue bastante notorio, y es la diferencia en cuanto a composición social de ambas marchas. Una es claramente una clase media urbana. Clarísimamente. […] Era notorio, pues absolutamente”, apuntó.

“En el otro lado, más bien una composición social de niveles sociales más bien bajos y provincianos, lo cual es una pequeña muestra de lo que ha venido siendo los resultados electorales de hace varios procesos electorales. Es decir, Lima y una parte de la costa, sobre todo la del norte, la más favorecida por el crecimiento económico que hubo en los últimos tiempos y, por otro lado, el mundo andino, que además tiene también su presencia, aunque pequeña, pero en Lima”, describió.

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