Fernando Tuesta - Ideeleradio

Podría convertirse en un elemento pernicioso

Ideeleradio.- La interpelación se plantea con el fin de que un ministro responda un pliego de preguntas en torno a un tema realmente grave, pero cuando hay mayorías, estas podrían asumir que este mecanismo es solo una formalidad para terminar sacando ministros, dijo el analista Fernando Tuesta, tras advertir que la censura podría convertirse en un elemento pernicioso si los políticos no actúan con ponderación.

Fue al señalar que la interpelación planteada contra el titular de Educación, Jaime Saavedra, tiene como trasfondo la Ley Universitaria, y que en realidad el pliego de preguntas ha sido recubierto por el tema de los Juegos Panamericanos y la compra de computadoras entre diciembre del 2015 y enero del 2016.

“Acá la interpelación, cuando tienes una mayoría y no una minoría, es y puede ser un paso a la censura. Obviamente, cuando tienes mayoría podrías hacer de la interpelación simplemente un procedimiento formal para terminar censurando ministros”, aseveró en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“La censura en el Perú es bien escasa y podría convertirse en un elemento pernicioso si es que los actores políticos no actúan con ponderación o responsabilidad”, sostuvo.

Pliego con temas recubiertos

En otro momento, Tuesta Soldevilla comentó que la interpelación contra el ministro de Educación responde verdaderamente al hecho de que se impulsó la Ley Universitaria. Apuntó que el pliego de preguntas ha sido recubierto con otros temas.

“La mayoría de los más importantes candidatos expresaron en campaña su rechazo a la Ley Universitaria, muchos de ellos tienen vínculos [con universidades], [además] dueños de universidades financiaron candidaturas, las propias o a través de terceros, y para mí no es sorprendente que a los cuatro meses planteen una interpelación camino a la censura del ministro de la Educación”, indicó

“Ese es el tema, si luego se ha recubierto con el tema de los Juegos Panamericanos y la compra de computadoras, es oídos sordos. Acá es una puja política donde si el Gobierno no actúa con severidad, probablemente sea el primer ministro censurado”, agregó.

Sostuvo, finalmente, que en el Perú la interpelación se hace para tener un pretexto para hablar sobre todos los temas del sector, y no por un aspecto realmente grave.

“Como el pliego de interpelación se origina de un pequeño de parlamentarios, 20 y un tercio son los que deben aprobar –y esto ha sido superado por la votación–, esta se basa en un tema muy acotado, por eso es que tienes que enviarle el pliego interpelatorio para que prepare y levante los cuestionamientos, pero en el Perú lo que se hace es tener un pretexto para hablar sobre todo”, explicó.

“Esto en realidad desvirtúa la figura, porque la idea de que se interpela porque hay un problema es por un tema realmente grave, y un grupo de parlamentarios puede plantear la censura del ministro terminada su presentación, esto tendría que tener un voto favorable den la mitad del numero legal del número de miembros, vale decir 66”, puntualizó.