Marité Bustamante - Ideeleradio
Marité Bustamante - Ideeleradio

Castañeda debe dar la cara

Ideeleradio.- Es indignante que el alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, haya tenido una actitud cínica e indolente, tras el incendio ocurrido en la comunidad shipibo-conibo de Cantagallo,  sostuvo la exregidora de Lima Metropolitana, Marité Bustamante.

Fue al comentar las declaraciones del burgomaestre capitalino, quien dijo que los pobladores de la comunidad shipiba de Cantagallo, en el Rímac, fueron “engañados“ y que la gestión de Susana Villarán les vendió ilusiones con la promesa de la reubicación.

“Es indignante la actitud del alcalde. Tú lo has descrito bien, es [una actitud] cínica, es indolente frente al sufrimiento de la gente. Hay dos mil personas, casi 250 familias que lo han perdido todo y el alcalde es incapaz de dar la cara e ir a Cantagallo y decir cuál es la situación real no a la emergencia, sino a su derecho a acceso a una vivienda digna”, declaró en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“Él, por el contrario, ha colocado un conjunto de ayuda de emergencia al frente a la otra orilla del río Rímac, a la cual los shipibos no quieren acceder naturalmente, porque ellos consideran que si se trasladan a Martinete van a quedar en el desamparo total y van a perder un derecho posesorio que ellos han adquirido al ocupar la isla de Cantagallo”, manifestó.

Zona de Martinete no es segura

En otro momento, la exregidora de la Municipalidad de Lima reveló que la zona de Martinete, donde el alcalde de Lima pretende reubicar a los pobladores de Cantagallo, no es segura. Denunció que la actual gestión edil pretende reubicar a las comunidades shipibo–conibo en la zona de Martinete sin ningún proyecto de vivienda en marcha.

“Los shipibos no se sienten seguros en Martinete. Ese lugar está a la orilla extrema de la isla de Cantagallo, al otro lado del río Rímac, cerca de la Huerta Perdida. Es un lugar efectivamente riesgoso para la seguridad ciudadana, en las que hay delincuencia, drogadicción, varios problemas sociales que hace que la comunidad shipiba siente que no es un lugar seguro”, precisó.

“Es importante recordar que sobre ese terreno no hay ningún proyecto de vivienda, el alcalde Castañeda quiere que los shipibos se trasladen a unas carpas sobre unas lozas, en las que no hay nada más que eso”, acotó.