Fernando Cuadros (Foto: Ideeleradio)
Fernando Cuadros (Foto: Ideeleradio)

La precarización

Ideeleradio.- La bonanza en la agroindustria no se ha traducido en una mejor calidad laboral para las y los trabajadores, opinó Fernando Cuadros, exviceministro de Promoción del Empleo del Ministerio de Trabajo, tras considerar que en este sector hay poca posibilidad de ejercer la libertad sindical o la negociación colectiva.

Fue al ser consultado por el nivel de precariedad laboral en este campo productivo, en el marco de la campaña “Sin derechos no hay democracia, sin democracia no hay derechos”.

“[El nivel de precarización] es incluso mayor efectivamente [en el sector agroexportador]. Si bien en el sector agrícola se da un importante crecimiento de las exportaciones —el sector agrícola moderno— sigue siendo un sector minoritario dentro del agro. Y, además, incluso dentro de este sector formal, digamos que hay una poca posibilidad de ejercer la sindicalización o la negociación colectiva”, dijo en diálogo con Ideeleradio.

“La productividad de los trabajadores del campo moderno digamos que ha crecido bastante más que sus sueldos reales, que su poder adquisitivo; y sus condiciones de trabajo muchas veces no son las mejores, incluso en el sector formal. Y este sector formal sigue siendo una isla dentro del gran universo agrícola de nuestro país. Entonces, lamentablemente es un sector donde ha habido bonanza económica, pero esta bonanza no necesariamente se ha traducido en una mejor calidad laboral para sus trabajadores”, anotó.

Contratos temporales

El economista y especialista en mercado de trabajo advirtió, en esa línea, que el uso intensivo de los contratos temporales termina afectando el ejercicio de los derechos colectivos y la posibilidad de mejores condiciones laborales.

“Efectivamente en el Perú, a inicios de los años noventa se llevó a cabo una reforma flexibilizadora significativa, donde lamentablemente se precarizaron muchos derechos laborales, como por ejemplo los derechos colectivos. Así se promovió el uso de los contratos temporales, que son uno de los principales enemigos de la sindicalización, porque es muy complicado que un trabajador que no es estable se anime a sindicalizarse, si es que esto implicaría que su empleador no le renovó el contrato, si es que no es de su agrado, como suele pasar”, explicó.

“Entonces, digamos que el uso intensivo de los contratos temporales en el Perú, que es del 70%, aproximadamente el sector formal privado, termina afectando el ejercicio de derechos colectivos como son la sindicalización, la negociación colectiva y la huelga, y, por ende, la posibilidad de que los trabajadores puedan tener mejores condiciones laborales y mejores ingresos en nuestro país”, precisó.

Normas que limitan

El exviceministro de Promoción del Empleo del Ministerio de Trabajo apuntó también que hay normas que limitan la posibilidad de sindicalización.

“Entonces, digamos que ha habido una precarización en los últimos 30 años de las relaciones laborales y además de otras medidas normativas que han limitado también la sindicalización, como obligar a tener por lo menos 20 trabajadores por sindicato, cuando en el Perú 60% de los asalariados laboran en empresas con menos de 20 trabajadores”, argumentó.

“En la práctica se limita este derecho para este grupo de la población, grupo importante significativo de trabajadores, entre otras medidas restrictivas, que habría que revisar, que modificar en el marco de una gran reforma laboral integral”, sostuvo.

Afiliación sindical

El exviceministro puntualizó que en el sector agrario moderno la tasa de afiliación sindical está alrededor del 2 % o 3%, índice menor al 5 % que se registra en el sector privado formal.

“En este sector agrario hay un 90 % de contratación temporal, muchas veces desnaturalizada, es decir para labores permanentes, lo cual pues termina afectando la posibilidad de que los trabajadores tengan cierta estabilidad de que puedan afiliarse a un sindicato”, indicó.

“[Esto afecta la eventualidad] de que puedan sentarse a la mesa con sus empleadores a negociar mejores condiciones de trabajo, mejores sueldos y que la productividad y la bonanza de este sector también se traduzca en una mejora de su poder adquisitivo y una mejor calidad de vida. Lamentablemente esto no se ha venido dando”, expuso.

Derechos laborales

Finalmente, remarcó que hay un vínculo muy importante entre democracia, empresa y debida diligencia. Consideró que los derechos laborales están entre los derechos humanos fundamentales que las empresas deben respetar con miras a una productividad que apunte a un empleo digno.

“Dentro de los derechos laborales tienen especial importancia los derechos colectivos como la sindicalización, la negociación colectiva y la huelga, que son los principales mecanismos con que cuentan los trabajadores para acceder a incrementos salariales, a mejores sueldos y mejores condiciones de trabajo en general y tener en términos reales lo que se llama un empleo digno, trabajo decente, empleo productivo y de calidad”, manifestó.

“En esa línea, es fundamental que las empresas respeten estos derechos, que el Estado los haga cumplir para que los trabajadores puedan seguir una trayectoria laboral importante, donde cada vez tengan mejores ingresos y que las mejoras de su productividad se traduzcan también en, digamos, un mejor sueldo y mejores condiciones de trabajo en general”, añadió.

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