Carlos Reyna - Corte Interamericana (Fotos: Ideeleradio - Corte IDH)
Carlos Reyna - Corte Interamericana (Fotos: Ideeleradio - Corte IDH)

 

Graves responsabilidades

Ideeleradio.- Respecto a las 70 muertes ocurridas en las protestas de diciembre y enero, es evidente que habrá consecuencias en las instancias de justicia, por lo menos en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), opinó el sociólogo Carlos Reyna.

Fue al considerar que es probable que los policías y militares no actúen como en diciembre y enero, en donde se registraron casos de derechos humanos documentados por organismos internacionales y la propia Comisión Interamericana (CIDH).

“Es probable que no actúen [las fuerzas de seguridad] ahora como lo hicieron la vez pasada, porque efectivamente son tan grandes las evidencias de graves responsabilidades y, por eso mismo, también es evidente que van a haber consecuencias en las instancias de justicia, por lo menos en la Corte Interamericana de Derechos Humanos”, indicó en el programa No Hay Derecho de Ideeleradio.

“Es clarísimo que ahí [la Corte Interamericana] va a haber un pronunciamiento en su momento que, dicho de paso, no dejan de pronunciarse, o sea, no se han quedado mudos, han seguido diciendo cosas, insistiendo en la responsabilidad grave sobre estos sucesos de enero y diciembre”, puntualizó.

Un resquebrajamiento

Reyna Izaguirre consideró, asimismo, que hay pronunciamientos y señales que dan cuenta de un resquebrajamiento y de que el bloque que sostiene a la presidenta Dina Boluarte ha comenzado a tomar distancia.

“Si bien es cierto, no se produce todavía una reacción ciudadana al nivel de lo que debería ocurrir; sin embargo, hay señales cada vez mayores de un resquebrajamiento de la cohesión del bloque que sostiene a Dina Boluarte, por ejemplo, estas declaraciones del general Gómez de la Torre ante la Fiscalía de la Nación, donde ha señalado que, primero, la señora Dina Boluarte, estuvo al corriente de todo lo que pasaba, no minuto [a minuto], pero sí día por día”, refirió.

“Y, en segundo lugar, que, si bien la señora Boluarte no da instrucciones al más mínimo detalle operativo, sin embargo, sí establece las políticas con las cuales se debe responder a una situación concreta de protesta como la que tuvimos entre enero y diciembre”, opinó.

Las responsabilidades

El analista señaló algunas hipótesis respecto a las responsabilidades que se tendrían que configurar en el marco de las investigaciones y de acuerdo a las políticas y planes operativos que se siguieron entre diciembre y enero.

“O sea, ella [Dina Boluarte] dio esas políticas. Por lo que ocurrió, debemos presumir que dentro de esas políticas no estuvo el debido cuidado con las vidas de quienes se manifestaban. O no hubo esa política, por lo tanto, hay responsabilidad de la señora Dina Boluarte; o si la hubo, tampoco reaccionó la señora Boluarte, cuando se produjeron hechos que no tenían nada que ver con esa política, y, por lo tanto, también tiene responsabilidad”, refirió.

“Y, finalmente, también hay responsabilidad, entonces, de los altos mandos militares y policiales. Lo cual decirlo ya es ocioso porque está clarísimo, pero en todo caso eso es lo que estaría ocurriendo”, apuntó.

Ceguera irracional

Afirmó, en otro momento, que cuando hay regímenes en declive, sus protagonistas caen en una especie de ceguera irracional que lo que único que hace es incrementar el repudio hacia estos.

“Parece que cuando hay regímenes en descomposición, uno de los efectos que se produce es que los protagonistas de esos regímenes que se están desplomando, también caen en una especie de ceguera irracional. Entonces, esta gente actúa como que si lo que hace no tuviera ninguna consecuencia, pero no. Precisamente lo que hace es incrementar el repudio muy intenso que tiene la gente común y corriente respecto al Congreso, respecto al Gobierno”, dijo.

“Entonces, las cosas van muy mal para el Gobierno, muy mal, solo que —como digo— cuando estos regímenes se están descomponiendo —prácticamente se están pudriendo— pues pareciera que irracionalmente se ciegan a ver lo que lo que lo que está pasando, y esto no les quita responsabilidad”, acotó.

Fastidio internacional

Finalmente, citó como ejemplo del descontento o fastidio internacional que existe respecto al gobierno por “las barbaridades que han cometido” fue expresada por el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, quien, junto al presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Ilan Goldfajn, realizó una visita oficial al país.

“Inmediatamente después de que Dina Boluarte y Otárola dijeron —uno en el Perú y el otro en España— que aquí ya todo se había superado y que de ahora en adelante lo único que restaba resolver es acelerar la reactivación económica, lo que dijo el presidente del Banco Mundial en Lima es que —en primer lugar— ellos no respaldan, no se pronuncian sobre políticas sociales internas”, relató.

“Eso lo dijo porque el ministro de Economía había dicho que contaban con el apoyo del Banco Mundial y del Banco Interamericano a sus políticas. Inmediatamente lo desmintió el presidente del Banco Mundial, pero además señaló el presidente del Banco Mundial que le preocupaba enormemente el riesgo político en el que todavía estaba el país. Es decir, estaba mencionando protocolarmente, porque no podía ser de otra manera, que la situación creada por el gobierno desde comienzos de año mantiene y, probablemente, se agrava y de ahí la preocupación de este señor”, añadió.

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