Por: Red Ama Llulla

Durante su discurso por los cien primeros días de mandato, el presidente de la República, Pedro Castillo, señaló una serie de medidas tomadas hasta ese momento para el desarrollo del sector Educación. En ese contexto, señaló lo siguiente: “Se inició la distribución de materiales y recursos educativos para el año 2022 en español y, por primera vez, en 41 lenguas originarias”.  Tras consultar a la dirección correspondiente del Ministerio de Educación, la red Ama Llulla concluye que esta versión es engañosa. 

El Ministerio de Educación (Minedu) distribuye materiales educativos en lenguas originarias como parte del modelo de Educación Intercultural Bilingüe (EIB), que permite el aprendizaje de los estudiantes de pueblos originarios en su lengua materna.

De acuerdo a la información proporcionada por Rossanna Bartra, coordinadora general de la Dirección de Educación Intercultural Bilingüe (DEIB) del Minedu, la producción de material educativo en lenguas originarias se ha incrementado a lo largo de los años, y para el 2022 comprenderá, en efecto, 41 idiomas. 

Sin embargo, esta cifra es parte de un avance progresivo que se remonta al menos hasta el año 2014. De acuerdo a la información de la DEIB, ese año se desarrollaron recursos en siete lenguas originarias: aimara, asháninka, awajun, quechua collao, quechua chanka, shipibo-konibo y shawi.

Fuente: Dirección de Educación Intercultural Bilingüe

Al año siguiente, se sumaron cinco lenguas más a las ya existentes; y la tendencia se mantuvo en 2016 (20 lenguas), 2017 (23 lenguas) y del 2018 al 2020 (27 lenguas).

En el 2021 se produjo un aumento significativo en la generación de contenidos en lenguas originarias, que alcanzó los 32 idiomas. Este año se incorporó a la producción de materiales en sharanahua, ashéninka, kakinte, madija y yaminahua.

En ese sentido, el avance para el 2022 es que se han incorporado materiales en 9 lenguas originarias: muruii-muinani, maijiki, amahuaca, quechua central (variedad wanka), ikitu, kapanawa, arabela, ocaina y chamikuro. 

El registro de la DEIB considera de manera separada los contenidos en las distintas variantes del quechua. 

“Son materiales para estudiantes que hablan, entienden y escriben en su lengua originaria, es decir, que estudian en escuelas interculturales bilingües con la forma de atención de fortalecimiento cultural y lingüístico”, explicó la coordinadora general de la DEIB.

Cabe precisar que el Estado no produce contenidos en las lenguas señaladas para todos los niveles educativos. Los materiales se traducen de manera diferenciada dependiendo de los niveles de educación. La mayor variedad se concentra en contenidos de educación primaria e inicial.

Por ejemplo, en el 2021, se desarrollaron cuadernos de trabajo de primaria para los cursos de Comunicación, Personal Social, Ciencia y Tecnología, o Matemáticas. Sin embargo, estos materiales no estuvieron disponibles en todas las lenguas utilizadas para todos los grados de este nivel educativo.

Lo mismo ocurrió con los materiales complementarios: para inicial, se trabajaron cancioneros, cartillas y relatos; para primaria, se desarrollaron cancioneros, láminas del alfabeto, relatos en tarjetas y un diccionario visual; y para secundaria, se prepararon textos de literatura. La producción también se desarrolló en distintos idiomas para los distintos niveles.

Además, es necesario mencionar que se produce material educativo en lenguas originarias desde mediados de los años 90. Sin embargo, en respuesta a esta verificación, la DEIB precisó que en esa época el proceso se realizó con limitaciones, debido a que “no se contaba con un sistema de información para conocer la demanda por número de estudiantes hablantes de lenguas originarias”.

A partir del 2012, el Minedu inició un proceso de planificación y producción permanente de materiales y recursos pedagógicos para la Educación Intercultural Bilingüe, los cuales comprendían kits para los estudiantes, los docentes y las bibliotecas de aula en siete de las lenguas con mayor cantidad de estudiantes identificados en esa época (quechua collao, quechua chanka, aimara, awajún, asháninka, shawi y shipibo-konibo).

Ahora bien, de acuerdo a la DEIB, ya se inició el proceso de dotación hacia las UGEL. En noviembre, se distribuirán 302 de los 580 títulos correspondientes a la dotación para el 2022.

Estos materiales educativos serán enviados a 17 694 escuelas EIB de inicial, primaria y secundaria. Con esta medida, el Minedu estima que se beneficiará a 746 541 estudiantes.

Ama Llulla solicitó precisiones sobre la versión del mandatario a través del Despacho Presidencial. Al respecto, Gregorio Falconí, director de prensa de esa instancia, recomendó dirigir la consulta al sector respectivo, para obtener cifras precisas, y recordó la afirmación del presidente acerca de que cada sector presenta su propio balance.

En resumen, si bien se ha iniciado la distribución de materiales educativos para el 2022 en 41 lenguas originarias, este es un proceso progresivo que se remonta al menos hasta el 2014 y que este año, 2021, alcanzó 32 lenguas originarias. El avance para el 2022 es la incorporación de contenidos en 9 lenguas adicionales.

En función a lo expuesto, la red Ama Llulla concluye que lo mencionado por el presidente Castillo acerca de que por primera vez se distribuyen materiales educativos en 41 lenguas originarias es engañoso.

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