Mayo es el mes en que se celebra el día de la madre y también el “Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer”, que se conmemora cada 28 de mayo desde 1987, cuando la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, RSMLAC, hizo la propuesta de instaurar un día de acción global a favor de la salud de las mujeres.
Reafirmar el derecho a la salud como un derecho humano universal consagrado por el siste...
a 28 de mayo desde 1987, cuando la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, RSMLAC, hizo la propuesta de instaurar un día de acción global a favor de la salud de las mujeres.
Reafirmar el derecho a la salud como un derecho humano universal consagrado por el sistema internacional de derechos humanos, al que deben acceder sin restricciones o exclusiones de ningún tipo todas las mujeres a través de su ciclo de vida es una de las banderas del movimiento de mujeres. Vale recordar que cuando nos referimos a la salud, estamos hablando del derecho a gozar del más óptimo estado de bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de enfermedad o malestar, de acuerdo a la OMS.
Lamentablemente para miles de mujeres peruanas en la práctica, cuando hablamos de salud, simplemente estamos frente a un enunciado, no podemos olvidar que estamos entre los cuatro países con más altos niveles de mortalidad materna en América Latina y El Caribe, junto a Haití, Bolivia y Guatemala, entonces, no cabe duda que esta es una de las expresiones más duras de la inequidad en la salud.
¿Por qué resulta tan difícil reconocer como derecho en un estado democrático el goce de una sexualidad libre y sin riesgos?, ¿Por qué es tan cuestionada la opción de elegir ser madres o no? , ¿Porqué las mujeres tienen que ser perseguidas cuando interrumpen embarazos productos de violación o incesto?
Como si fuera poco, tenemos que enfrentar un discurso fundamentalista y autoritario así como la intromisión en las políticas de Estado de parte de la jerarquía de la Iglesia Católica y sectores conservadores, frente a los derechos sexuales y reproductivos, que entre otros dificulta el acceso a todos los métodos anticonceptivos modernos, incluida la anticoncepción de emergencia.
No puede haber mejor homenaje a las madres peruanas que brindarles las condiciones para que ejerzan su derecho a una maternidad voluntaria, gozosa y protegida, ello significa acceder a servicios con buena calidad de la atención, oportuna y sin discriminación de ningún tipo, así como fomentar las responsabilidades compartidas entre hombres y mujeres en la crianza de hijas e hijos.
Finalmente, se necesita una decidida voluntad política destinándose los recursos económicos necesarios, para que nuestro país cumpla con el compromiso de alcanzar en el 2015 el quinto Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM): Mejorar la salud materna, empezando por que las parturientas sean bien tratadas en los hospitales ; como que cuenten con apoyo en el cuidado y atención de los hijos e hijas , que la maternidad no sea sinónimo de limitación en la participación pública y que la mistificación de la maternidad no siga siendo el velo que oculta la poca importancia real que la sociedad otorga a la maternidad.